Los climatizadores tienen un sistema silencioso muy funcional y cómodo que brinda todo el confort que se necesita.

El aire acondicionado es uno de los aparatos más usados en los lugares con clima tropical o altas temperaturas, principalmente porque ofrece una ambientación ideal, refresca las condiciones climáticas y ayuda con la presión sanguínea al aumentar por las subidas de temperatura en el ambiente.

Cuando las personas deciden comprar un climatizador, se enfrentan a muchas disyuntivas, como cuál es el tamaño ideal, sus BTU, el área destinada a su instalación, entre otros.

Cuando van a las tiendas a comprar sus aparatos también se encuentran con otra interrogante. ¿Qué son los climatizadores inverter y cuál es su diferencia con los convencionales?

Los aires con sistema inverter tienen la ventaja de que pueden tener sensores de temperatura, que una vez el área esté lo suficientemente climatizada, el aparato disminuye la velocidad y con eso ahorra energía y climatiza mejor por medio de su refrigerante. Los inverter no tienen picos de tensión porque funcionan de forma estacionaria. También los inverter funcionan con solo el 56 % de su capacidad, por lo que el ahorro energético es significativo. Los inverter son silenciosos, tienen un sistema que disminuye y amortigua el ruido del sistema compresor y garantiza una climatización que poco a poco envuelve el ambiente y lo hace más confortable.

El sistema Inverter funciona similar al aire acondicionado de los coches, que reduce el trabajo constante del compresor hasta que la temperatura cambia su nivel.

En el caso de los motores no inverter, estos funcionan a toda velocidad sin un regulador, por lo que cuando el espacio alcanza la temperatura óptima, el motor se apaga, lo que genera un ruido innecesario cada vez que el motor arranque y se apague. También aumenta el consumo eléctrico, ya que estos sistemas solo tiene la opción de encendido y apagado porque necesita el 100 % de su capacidad.

Inverter se llama por un componente electrónico que reduce la velocidad del compresor, sin que este se detenga por completo. Su velocidad se mide por la calidad de frescura del ambiente y mantenerla constante. Esto se evidencia cuando al encender, el compresor llega a su máxima velocidad para ir acelerando el proceso de refrigeración del ambiente. 

Luego, una vez que los sensores de temperatura llegan al nivel aceptable, entonces el sistema eléctrico baja la velocidad del compresor para mantener el ambiente hasta que un cambio de temperatura se registre de nuevo, que es cuando sube la velocidad del compresor. Esto en la mayoría de los casos no se siente de forma brusca como en el caso de los aparatos no inverter.

Un aspecto a tomar en cuenta es la calidad del aparato. Mientras mejor sea el compresor, mejor será su capacidad de reacción y de alterar la velocidad cuando sea necesario, y de hecho, sin que el usuario note esta diferencia de temperatura o de cambio de velocidad del motor.

Los sistemas de refrigeración tienen en el Inverter una posibilidad de aumentar su vida útil y su utilidad.

Las ventajas de un sistema inverter son muchas. Desde el confort que brinda, hasta el ahorro energético que tiene. La temperatura constante y sin cambios bruscos, la corrección de las variaciones de temperatura, la velocidad del compresor y el tiempo de aceleración al enfriar o calentar, son beneficios que realmente son importantes a tomar en cuenta al momento de comprar este magnífico sistema, donde el bienestar de las personas es su mejor premisa.